domingo, 5 de marzo de 2017

EL VIDENTE







Jolín, vaya cara que me traes ¿Qué te pasa?

Lola entró en silencio hasta el salón, busco el sillón más próximo y se dejó caer sobre él. Después, tras un profundo suspiro, empezó a relatar lo que le había pasado.

Calle Pureza nº 13, ¿te suena de algo?

Pues… así en frío… como que no.

Piensa un poco mujer, el vidente…,  ese del que tanto habla María. Pues de allí vengo, de hacerle una visita.

Pues por tu cara, seguro que te habrá dicho que se va a morir alguien.

Que va, si todo lo que me ha dicho tiene pies y cabeza. Lo que no entiendo es, como unas cartas le pueden dar tanta información. Por más que lo pienso….
Me habló del trabajo…, y todo bien,  tan bien que lo tengo hasta jubilarme, de regulación o primitiva  nada de nada.
Del amor…, y ahí lo que ya sabemos, mi Paco hasta en la sopa. De amores nuevos, nada de nada,  aunque  para qué, más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.
De la familia…, que sepas que seré abuela, el cuando no me lo ha dicho, será para que no me de un infarto, pero ya me ha dado para pensar.

Pero lo bueno viene ahora, Pilar,… cuando crees que ya ha acabado todo,  coge y te dice – corta aquí- derecha o izquierda- y como es de imaginar elegí  la izquierda, eso de la derecha, ya sabes,  como que me sale sarpullido.
Entonces se me queda mirando fijamente y empieza a hablarme como si le dieran cuerda…. te puedo asegurar, que  me ha dejado atónita con lo que me ha dicho.

¿Te acuerdas del anillo que mi madre me dejó en herencia?, pues me dijo hasta en el cajón donde lo tengo guardado. De los pendientes de oro con brillantitos, esos que tengo en una caja azul dentro de mi ropero, para que no lo encuentren mis hijas, pues él me dijo hasta el número de brillantes que tiene cada uno. Y de la pulsera de oro blanco que me regalaron por mi cumpleaños……. ¿como sabe que esta en el joyero de madera si yo la creía perdida?

Pero Lola, eso es señal de que es un buen vidente ¿no?

Bueno será, pero…... ¿no crees que es para desconfiar? ¿Como sabe él todo eso si yo no lo he comentado con nadie? A mí,  que no me diga que eso se lo dicen las cartas….

Anda... anda…, ya te dijo Maria que te ibas a sorprender y eso que lleva muy barato. Que más quieres, bueno, bonito y barato

Barato…barato….ya te diré cuanto me va a costar  el cambiar las cerraduras. Que no, que no me fío,  que  conoce mi casa mejor que yo.

Quien me mandaría a mi ir al vidente.


Agustina Antelo

sábado, 11 de febrero de 2017

Mis mariposas negras, mis mariposas blancas...





¡Qué triste es una muerte!  De nada sirve adornar el momento con coronas de flores y rezos,  cuando el vacío se ha hecho inquilino de mi  corazón por mucho tiempo.   De nada sirven las palabras de consuelo, pues en mi mente solo está  tu recuerdo. De nada sirve el silencio cuando lo que quiero es mantener  el sonido de tu voz. De  nada  me sirve recrearme en el duelo cuando puedo  retener  en mi piel tus  abrazos tiernos. De nada sirven mis lágrimas,  si lo que quiero es apaciguar este  desasosiego. …

Mariposas Negras  para un día de cementerio, para un día que termina una existencia, para un día en que otra comienza  sin ti.  Mariposas negras para un día de luto, que me acompañan en el último adiós y que  de mi te  alejan.  Mariposas negras, para un día triste en el que se truncaron muchos sueños por vivir.  Mariposas negras…

Después aprendo a vivir con mis vacíos inmensos, con mis noches en blanco y  mis sueños rotos, con mí caminar cansado y solitario, con mis pensamientos tristes y melancólicos. Con mis silencios que  tanto dicen a mi interior, pero que no llegan a ninguna parte. Este es mi duelo, mi transición para seguir adelante.

Mariposas blancas para un día de resurgimiento, para un día en que acepto que te fuiste pero te tengo cerca, para un día en que la soledad  deja de serlo. Mariposas blancas  para un día que me doy cuenta que sigues conmigo, que me arropas, que no te has ido. Mis mariposas blancas a las que me aferro, a las que veo allá donde vaya, visión de dioses para mis sentidos y paz para mi alma.

Ahora sé que no te has ido.


Agustina Antelo.

sábado, 17 de octubre de 2015

Vida para mi vida





Vida para mi vida,  eso es lo que me aporta  cada obra que interpreto, cada  nuevo personaje que llevo  a escena  y  que me evade de esta realidad que no entiendo.

LA NIÑA QUE RIEGA LAS ALBAHACAS,
fue todo un descubrimiento para mí, pues nunca me había transformado en un personaje de cuento.  Mi papel, un de duende alegre y chicharachero, que junto con otros seis más,  ponían el colorido y la chispa a una obra que hizo respirar  la magia en toda la sala. Mi grupo de Teatro “escándalo”,  un total de dieciséis personajes sobre un escenario,  que implicaron  a los presentes a sentirse parte de este mundo infantil  que dejamos atrás hace mucho tiempo. Sin lugar a dudas, la mayor recompensa para mí, fue ver las caras de los niños alucinando, sin pestañear y con sus bocas abiertas, sintiéndose uno más de aquel bosque encantado.  Me gustó la experiencia,  y espero tener de nuevo la oportunidad de volver a repetir la experiencia.



Con UN VESTIDO DE NOVIA…QUE TRAE COLA, el cambio de registro fue enorme pero si hay algo que me gusta de esta  afición mía por la farándula, es el verme en personajes tan distintos y desarrollarlos satisfactoriamente. Mi papel, una mujer madura  que lleva una “cruz” a sus espaldas y que  soluciona todo con rezos y una petaca que lleva en su bolso. Una comedia divertida,  donde todos los personajes pusieron su mejor  toque de humor para llevarla a cabo.


La nota triste en la representación de esta obra fue la muerte de mi padre, una semana antes del estreno. La tristeza  me acompaño ese día,  pero también su recuerdo me  dio la seguridad que necesitaba.


EL TEATRO,  una vez más forma parte de mi vida y sinceramente ¡ME GUSTA!



Agustina Antelo.

jueves, 15 de octubre de 2015

Siete meses y un día








La vida se interpreta según el cristal con que se mire, sin olvidar que la lente es tan frágil,  que puede romper  nuestros esquemas en un abrir y cerrar de ojos.  Desde ese instante solo somos marionetas a merced de un destino incierto, que nos vapulea a su antojo y que sin piedad, SENTENCIA.

Siete meses y un día… esa fue mi condena. Y digan lo que digan,  nunca se está preparado para cumplirla, sea cual fuere el motivo. Ni tan siquiera estamos preparados para asimilar los muchos días se perderán silenciosos  en el calendario,  mientras  que en la realidad se harán eternos.  Nada tiene que ver el recinto donde puedas estar recluida, pues hasta  tus propios pensamientos se pueden volver una cárcel  en un momento dado.
Una medicación  agresiva  donde las haya, que fue  carcomiendo mis entrañas poco a poco,  ese fue mi delito. Solo la aceptación de la condena, la creencia que hay un plazo para superarla  es lo que te libera, momentáneamente,  de esa pena. La pérdida del cabello, las manchas en la piel, la fatiga, el cansancio… síntomas de mi triste penitencia, soportable solo imaginando el final de ella. El tiempo ese enemigo  cruel, interminable, siete meses y un día de larga travesía, con un único fin, vencerlo. Salir victoriosa,  un reto a donde agarrarse, una meta,  una fijación para el día a día,  un optimismo para mantenerse a flote.

Al tiempo nada lo detiene.  Y pasan mis siete meses y un día…. final de mi condena, punto y aparte de medicamentos y secuelas.

"Aire para mis pulmones, luz para mis ojos, fluye la sangre en mis venas…como ríos caudalosos"

 Pasar página y seguir, es lo que ahora toca, mejor a olvidar y disfrutar mi victoria.


Agustina Antelo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

La vida sigue







Después de mucho tiempo sin tener el estímulo de la escritura en mis manos, sirvan estas líneas para  describir como me he sentido y de donde estoy resurgiendo.

…… Hoy, con la mirada y los pensamientos bullendo en mi mente y perdidos en el tiempo, siento  como la parte cruel de la vida se ha cernido sobre mí sin clemencia.  Un  pequeño margen para tomar aire y recapacitar, hubiera sido todo  un privilegio en esos  momentos de tinieblas, pero las circunstancias no estaban dispuestas a concederlo. Mi mente, esa herramienta tan poderosa cuando  la lucidez me guía, que es capaz de caminar por la cuerda floja  y que todo resulte   un reto salvable,  se volvió un arma de doble filo cuando la ofuscación se apoderó del  momento.  La niebla se hizo dueña  de mis ojos triste, de mi respiración que se volvió ahogo, de mis miedos que me hicieron vulnerable, de mis palabras que no emitían sonidos. Intenté robar  al tiempo un soplo de aire fresco, que reciclara  mis pulmones y desgarrara de mi garganta ese grito que  se cohibía,  y que  arañaba mis entrañas sin compasión.  Sentí dolor por mis manos muertas, quebradas por la sinrazón y el desasosiego,  ellas que tantas líneas han escrito y tantas pinceladas han dejado impresas. Mi sangre se volvió escarcha,  dejando nula mi capacidad de percepción. Mis articulaciones atenazadas me impiden avanzar imposibilitando  todo deseo de resurgir.   Piernas de plomo para un camino incierto, que se rebelan contra mi mente en mí andar cansado.  Un paso es un esfuerzo, una lágrima es una liberación de sentimientos, un contacto es  un estimulo de emociones muertas, una palabra es una llamada de auxilio en medio del desierto, una mirada son mil palabras mudas en este desconcierto. Corazón de hielo para caminar sin destino alguno,  latidos sordos para sentimientos nulos…

En algunas ocasiones, la vida duele, sin lugar a dudas.

Pero en este espacio de tiempo, la vida ha seguido su curso y han ocurrido acontecimientos que merecen ser mencionados, a los que dedicaré más de una línea.

Agustina Antelo 

domingo, 21 de julio de 2013

Luna de San Juan




Bendita luna de Junio
Que en la noche de San Juan
Encandilaste mis sentidos
 me invitaste a soñar.

En el inmenso cielo te busqué
Perdiéndome en tu reflejo,
Y mis pensamientos vagaban,
A tu magnetismo ajenos. 

Y me abstraje de la realidad
Por tu luz, hechizada
Y absorbidos por tu magia
Mis deseos se activaban

Y me llene de tu energía
Siguiendo la tradición
Mientras con tinta escribía
mi ilusionada petición.

“Bendita Luna de San Juan
que tu luz  lo inunda todo
ilumina mi caminar
y escucha, mi corazón roto."

Que mis sueños tomen vida

y que la ilusión florezca
que recobre la alegría
para nunca mas perderla.



Agustina Antelo

sábado, 29 de diciembre de 2012





Y los años se van sucediendo....

Sin pedir permiso, el EspÍritu de la Navidad aparece de nuevo y con él, impresos en esta felicitación, mis mejores deseos para todos.
 De nada sirve pensar en lo que se pudo hacer y no se hizo el año anterior, aquello ya es pasado. Ahora hay que afrontar el presente y encarrilar de la mejor manera este nuevo año que comienza. Nuestros sueños tienen una nueva oportunidad, quien dijo miedo, y si el azar siempre está ahí, confiemos entonces en nuestro empeño.

Año nuevo... vida nueva. No la hagamos esperar.

¡FELICIDADES!